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Segunda vez desde que volví al blog que hago reseña de peli, y vuelvo a hacer una aclaración: mis reseñas no tendrán spoilers salvo que sea indicado explícitamente (y será algo extraño). Pueden leer tranquilos, solo les voy a compartir mi opinión de la película pero sin contar nada de la trama. Y en este caso es mucho más fácil porque dudo si la película tiene una trama. Hacía rato que no iba a ver al cine una película tan mala, después de muchos años sentí el profundo deseo de pararme a irme del cine (cosa que hice una única vez en mi vida). La película me pareció un desastre. Estoy hablando, como dice el título, de “El abogado del crimen“, una película que junta a cinco grandes actores: Michael Fassbender, Penélope Cruz, Javier Bardem, Cameron Diaz y Brad Pitt. Ya nos enteraremos algún día para qué los juntó, pero que los juntó es un hecho.

MV5BMTc3ODk0MTY0N15BMl5BanBnXkFtZTgwOTU2MTEzMDE@._V1_SY317_CR0,0,214,317_[1]¿Por qué la película me parece mala? En primer lugar, la trama no atrapa, es decir, el conflicto nunca se termina de explicar, nunca se termina de desarrollar y a duras penas se termina de cerrar. El rejunte de actores suponía algo más grande y, aunque entiendo que la mayoría hace buenos papeles (arriba Cameron Diaz, que se pasa, y abajo Penelope Cruz que la amo pero no me gustó su papel), la trama no les permite destacarse. Bardem está muy bien en su rol de excéntrico, Brad Pitt está muy bien en su rol de “comerciante” pero ni el excéntrico ni el comerciante tienen mucho para ofrecer a la película. Los diálogos, tristes.

Leí en alguna crítica que hay una intención de diálogos pseudo filosóficos que no llevan a ningún lado, y me pareció una crítica justa y mesurada. La película pretende escenas lentas de diálogos interesantes, pero solo logra lo primero, sin siquiera agregar buena fotografía o atractivo visual.

Leyendo un poco la historia de la película, la misma está basada en una novela que parece está muy buena, pero resulta que el autor de la misma (que otras veces dejó a un guionista de cine adaptar sus novelas) quiso incursionar y decidió escribir él mismo la adaptación al cine, mostrando al mundo que podrá ser un gran novelista pero como guionista aún tiene mucho por desarrollar. Más allá del enojo cuando salí del cine, leer esto al menos me alivió en términos de que pude entender mejor los motivos de tamaño bodrio. A la película se le nota mucho (demasiado) que los diálogos quedarían muy bien en un libro, lejos de ser óptimos para la gran pantalla.

En fin, si alguno la vio y piensa lo contrario, otras críticas serán bienvenidas. Si alguno no la vio, confíen en mí, no pierdan el tiempo. Esa película sobre abogados es un crimen.

Por si no quedó claro, no pierdan el dinero y el tiempo viendo esta película.

PD. Único “semi-spoiler” de la película. Me puso extremadamente nervioso la aparición repetida de los leopardos (o el animal que fuera) que no agrega absolutamente nada a la película más allá de la idea de “puse un leopardo en la película, jijiji”. Patético.

Hay frases que me rompen soberanamente las pelotas y hay una que se destaca, que me hace enojar. No te enojes. Cuando uno se enoja, la gente te dice “no te enojes” como si enojarse en todo contexto, en toda situación, fuera algo malo. “No te enojes, relajate”. “No te enojes, calmate”. “No te hagas mala sangre”, me dijeron el otro día. Yo pienso todo lo contrario, me gusta que la gente se enoje, me aburre la gente que no se enoja. Y un poquito me molestan. Déjenme explicarme.

Cuando alguien te dice “no te enojes” te está diciendo algo, y entonces creo que hay dos componentes fundamentales en este tema:

  1. ¿Está tan mal enojarse?
  2. ¿Nos hace tan mal enojarnos?

O sea, para ser más claros, hay tres motivos por los cuales uno podría decirle a otra persona “no te enojes”: porque pensás que la gente no debe enojarse, porque pensás que le va a hacer mal a la otra persona enojarse o porque “está de moda” pedirle a la gente cuando está enojada que se calme (es decir, por mera repetición y costumbre).

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El otro día les contaba que fui a ver la película de Steve Jobs y me permitía simplemente recomendarla por si alguno quería aprovechar el fin de semana. Hoy me quiero tomar un tiempo de dejar una reseña y una opinión de la película, lean tranquilo que no habrá ningún spoiler, por lo que avancen tranquilos.

People who are crazy enough to think they can change the world, are the ones who do.

Para empezar, creo que el primer punto de interés tiene que ver con la selección que hace la película sobre qué mostrar de la vida de Steve Jobs. Para aquellos que hayan leído el libro sobre su vida (otro recomendado) obviamente era una intriga qué selecciones se iban a ser para mostrar en cine, siempre se deben recortar los libros para que entren en la pantalla grande. Como muestran los trailers (¡no spoiler amigos!), la película se centra en los primeros años de Jobs y la fundación de Apple y, más allá de lo que venga después en la película (debo cumplir mi promesa), creo que se ha hecho una buena selección, una buena decisión. Muchas veces por el ánimo de “contar todo” las películas basadas en libros (no es el caso de esta estrictamente pero entienden a lo que me refiero) suelen ir a un ritmo muy rápido y con poco detalle. En este caso se tomó una decisión muy distinta: no mostrar todo, solo una pequeña parte, y creo que ha sido una más que acertada decisión.

Eso sí, fanáticos de Steve, tengan en cuenta esto: hay muchas cosas de su vida que podrán parecerte super relevantes, super interesantes, fundamentales, y que no estén en la película. Pero creo que ha sido una buena forma de poner el foco y contar una parte de su vida, “bien contada” (aún a pesar de esta decisión, el cine sigue siendo muy breve para contar una vida). Vi la película con mi pareja que no es ni informática ni fanática de Jobs por lo que pude ver un poco qué se lleva alguien que no leyó el libro ni es un Apple Fan. De hecho, he leído que la crítica a la película no ha sido buena y se la ha tildado de “superficial”, justamente por esto que estoy destacando ahora.

You can quote them, disagree with them, glorify, or vilify them. But the only thing you can’t do is ignore them.

Otro mérito de la película (que también se extiende del libro) es que no escatima en mostrar el “lado malo” del protagonista, si no que intenta mostrar un ser humano, lejos de ser perfecto. Al leer el libro fue una de las cosas que más interesante me pareció y que entiendo caracteriza a Walter Isaacson como biógrafo, el encontrar el equilibrio prefecto entre elogio y crítica de la persona sobre la que está escribiendo. Y cuando digo equilibrio no digo paridad, obviamente que hay más elogio que crítica pero no se escatima de la segunda, cosa que muchas biografías suelen tender. Cuando vi que iban a hacer una película supuse que, al mejor estilo Hollywood, se iba a desequilibrar ese equilibrio en favor de una película que tiende más a mostrar un super héroe que un ser humano, pero no fue el caso, otro de los aspectos que destaco del film.

Párrafo aparte para la actuación de Ashton Kutcher, por momento es realmente impresionante la personificación que se hace de Jobs, y acá hay mérito compartido, porque hay un excelente trabajo de vestuario e imagen (muchas veces las tomas favorecen mucho que se vean parecidos) pero es indiscutible el trabajo que hizo el actor, estudiando muchos de los movimientos de Jobs, su caminar (¡impresionante!), su forma de dar discursos, entre otras cosas. Leí por estos días que incluso Kutcher durante el rodaje intentó llevar a cabo la misma dieta que llevó el fundador de Apple durante gran parte de su vida, ¡comer solo frutas!, con el ánimo de entender mejor a la persona que estaba interpretando. Parece que su cuerpo mucho no se lo bancó pero el compromiso que parece haber puesto el actor en la película se ve plasmado en el resultado de la misma. Recuerdo que hubo muchas dudas cuando se lo eligió a Kutcher para el papel, a mi criterio, ha hecho un gran trabajo.

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¿Algunas cosas que no me gustaron? El papel de Wozniak no me terminó de gustar para nada (Kutcher ha declarado que el co-fundador de Apple no quiso colaborar con la película, lo cual da lógica a mi critica). También me parece que la película podría haber dedicado unos pocos minutos más a dar una mejor explicación de cómo llegó el joven Jobs que fundó a Apple a tener una familia (sin entrar en detalles en la película hay saltos en el tiempo), cómo conoció a su mujer y cómo esta influyó en muchas de sus decisiones.

¿Algunas cosas más para destacar? Sí señores, la banda sonora de la película, la música, bien de época y basada en parte en los gustos de Steve Jobs, último aspecto a remarcar. 🙂

Para cerrar, pequeño (pequeñísimo) trailer de la película, ahora ya está todo de su lado, ¿qué esperan para verla?

En resumen, una película excelente para cualquier, pero especialmente para aquellos que ven las cosas diferente. 😉

Here’s to the crazy ones, the misfits, the rebels, the troublemakers, the round pegs in the square holes… the ones who see things differently

Hay frases que queda bien decirlas. No importa qué basura esconden detrás, no importa si las hemos analizado o no, hay frases que si las decimos, somos cool, somos piolas y quedamos bien en el grupo que sea que la digamos. El tema es que muchas veces detrás de esas frases no se dice nada, o se dicen cosas feas, o cosas que no ayudan, o cosas que no contruyen, o mentiras. Así que cuando vean que un post arranca con “basura en colores” (el título sale de una hermosa canción de Rubén Goldín que igualmente creo habla de otra cosa, solo robo el título), de eso se trata. Hace un tiempo escribí sobre la suerte y el éxito, o mejor dicho, la frase que dice que “la suerte es para los mediócres”. Y hoy, para retomar, qué mejor que hablar de liderazgo y de la “famosa” diferencia entre ser jefe y ser lider.

Me ha tocado asistir a varias capacitaciones sobre coaching, liderazgo, management, y otras yerbas este último tiempo; además de leer mucho al respecto. Y es común escuchar esta idea de que hay que ser líder y no jefe, ver cuadros como el que pongo debajo o escuchar varias frases que destacan las diferencias, entre las que se destaca una que es mi favorita por cuanto la detesto: “el jefe habla, el líder escucha”.

El jefe y el líder - tabla

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Hace unas semanas la empresa antivirus Kaspersky realizó un experimento un tanto curioso, que sólo voy a resumir: creó falsas detecciones para archivos inofensivos, y los subió a Virus Total, un servicio que permite conocer qué antivirus detectan un archivo (un ejemplo, para que vean cómo funciona). Es decir, que si un usuario accedía a ese dato en Virus Total, vería que sólo Kaspersky detectaba la amenaza. El tema, es que Virus Total comparte todos los archivos con las casas antivirus, y a las pocas horas comenzaron a aparecer otras empresas antivirus que detectaban esos archivos, ¡a pesar de que eran inofensivos! Por si no se entendió, vamos de nuevo: ciertas empresas antivirus reciben el archivo, ven que Kaspersky lo detecta, y deciden que ese es motivo suficiente para detectarlo. Groso error. Conclusión: algunas empresas antivirus quedaron expuestas a un “papelón” por detectar archivos inofensivos y Kaspersky pudo darse el lujo de salir a la prensa y hacer un poco de ruido con la idea de “otras empresas nos copian”.

Si quieren conocer más en detalle sobre el incidente pueden ver el post que escribí en el Blog de Laboratorio de ESET Latinoamérica y también el post que escribió Bernardo Quintero en Hispasec, como siempre de lo mejor que se ha escrito al respecto.

Yo voy a continuar con algunas ideas más personales de lo que pude volcar en el blog de la empresa donde trabajo.

Vamos por parte, en primer lugar, vamos a pegarle un poquito (no mucho) a las empresas antivirus que cayeron en la trampa (creo que es la palabra que más justo describe lo que Kaspersky dio a llamar por experimento). Un papelón. Esa es la palabra. Detectar un archivo sólo porque lo detecta la competencia no respeta las practicas mínimas de calidad que un laboratorio antivirus debería ofrecer a sus usuarios. Está claro que con la magnitud de códigos maliciosos es imposible analizar cada archivo manualmente, y que la detección de la competencia debería ser un factor a considerar, pero no así. Peor aún es ver que empresas “grandes” (¿en calidad o en marketing?) como Symantec o McAfee estuvieron involucradas. Digo, no me extraña que alguna empresa pequeña no tenga los recursos suficientes en el laboratorio, entonces tome las detecciones de otro… ¿pero estos grosos? Mmm… flojo ahí.

Pero en segundo lugar me gustaría analizar lo que hizo Kaspersky, y me encantaría escuchar sus opiniones. ¿Está bien lo que hizo? Voy a dar dos puntos de vistas y saben que no me molesto en dar mi opinión, pero en este caso no puedo decidirme.

Postura 1: Kaspersky estuvo mal. A pesar de que se dio el lujo de quedar bien con el “éxito” de su “experimento”, esa no es la forma en que deben relacionarse las competencias. Sin lugar a dudas, es más lo que perdió en credibilidad la industria antivirus en general que las compañías que cayeron en la trampa en particular o lo que “ganó” Kaspersky por esto. Esa no es la forma. Hay sobrados intentos de las empresas antivirus por privilegiar la seguridad del usuario por sobre la competencia (manteniendo esta que es necesaria para sostener el negocio), por ejemplo, compartiendo archivos y conocimientos diariamente. Tuve la suerte hace unos años de asistir a un importante congreso de seguridad antivirus, y la excelente relación entre el personal técnico de las empresas antivirus es muy interesante. Kaspersky embarró la cancha. Les tendió una trampa a sus colegas y eso ¿no se hace?. Yo me imagino a un equipo de fútbol. Los jugadores compiten entre sí por ser titulares, nadie quiere quedarse afuera. Pero la competencia debe ser sana, a nadie le gustaría que un jugador se gane la titularidad con métodos no éticos, con trampas o mentiras. Me da la sensación que luego de esto se va a montar un campo de dudas en la industria y que eso puede en última instancia, de nuevo, perjudicar a la industria en general, y ni hablar al usuario que no podrá aprovechar los trabajos conjuntos de las diversas emprsas.

Postura 2: Kaspersky estuvo bien. La prioridad son los usuarios, y estos tienen derecho a saber cuando ciertas empresas no están siendo lo suficientemente serias como deben ser. Al fin y al cabo, las empresas que están haciendo esto tampoco son muy honestas con sus usuarios, vendiendo un software que no deja de ser “la copia” de las detecciones de otro. O sea, todo bien con la camaradería pero siempre y cuando no se hagan trampas como la de las detecciones. En ese caso, Kaspersky tiene el derecho de demostrar lo que otras empresas están haciendo. Al fin y al cabo, alertar al usuario sobre la falta de seriedad de estas empresas es un beneficio para su seguridad. Ahora, sabrán que les conviene comprar Kaspersky o bien otras de las empresas que no cayeron en la trampa (sí, en ESET no caímos en la trampa así que también pueden darme de comer un poco, je). Aunque no trabajo en la creación de firmas, a mí mismo me da bronca que otras empresas hagan eso, y me generó una especia de placer lo que hizo Kaspersky: desenmascarar a los poco serios. Las empresas tienen el derecho de colaborar entre sí, pero la obligación de ayudar al usuario, y eso hizo Kaspersky.

¿Y ustedes, en qué postura están?