Basura en colores: si no querés que me enoje, no me digas “no te enojes”

Seba Bortnik —  3 septiembre 2013 — 9 comentarios

Hay frases que me rompen soberanamente las pelotas y hay una que se destaca, que me hace enojar. No te enojes. Cuando uno se enoja, la gente te dice “no te enojes” como si enojarse en todo contexto, en toda situación, fuera algo malo. “No te enojes, relajate”. “No te enojes, calmate”. “No te hagas mala sangre”, me dijeron el otro día. Yo pienso todo lo contrario, me gusta que la gente se enoje, me aburre la gente que no se enoja. Y un poquito me molestan. Déjenme explicarme.

Cuando alguien te dice “no te enojes” te está diciendo algo, y entonces creo que hay dos componentes fundamentales en este tema:

  1. ¿Está tan mal enojarse?
  2. ¿Nos hace tan mal enojarnos?

O sea, para ser más claros, hay tres motivos por los cuales uno podría decirle a otra persona “no te enojes”: porque pensás que la gente no debe enojarse, porque pensás que le va a hacer mal a la otra persona enojarse o porque “está de moda” pedirle a la gente cuando está enojada que se calme (es decir, por mera repetición y costumbre).

Este último lo liquido rápido: es la basura en colores que ya hablé anteriormente, son las cosas que repetimos porque nos acostumbrarnos a repetirlas pero no sabemos realmente lo que estamos diciendo. El manual de costumbres sociales dice que si estamos al lado de una persona enojada, debemos decirle que “no se enoje”. Y yo me enojo seguido. Entonces, me lo dicen seguido. Y me enojo más.

En fin, sigamos con los otros puntos. ¿Está mal enojarse? Se que esta pregunta parece tonta así sola, y que muchos de ustedes dirán no, pero es la pregunta obvia que surge de la idea de “no te enojes” que repetimos todo el tiempo. O sea, si me pedís que no me enoje por algo será. Pero no está mal enojarse. No solo no está mal, es natural. Nos enojamos cuando algo no nos gusta y nos hace sentir algo incómodo, por decirlo de alguna manera. Es decir, o tu vida está rodeada de un mundo perfecto inexistente o las cosas malas-feas que ocurren, no te hacen sentir nada malo. ¿Y eso no es un poco insensible? Pobre de aquel que nada le hace enojar, que tiene tanta paz interior que es indiferente a todo o, peor aún, que tiene tan pocas ganas de influir y cambiar la realidad, que prefiere pasar de largo rápidamente aquellas cosas que no le gustan. Sí, un poco estoy exagerando, pero así entendemos mejor lo que quiero decir: no encuentro motivo para pensar que uno no debe enojarse nunca.

No te enojes

Pero entonces viene el otro tema, porque estoy seguro que alguien lo pensará. Te pedimos (a mí o a cualquier que se lo pidan) que no te enojes porque no queremos que te pongas mal, porque enojarse hace mal, te hace sufrir. Respeto la buena intención, pero aún así no la entiendo. Sí, el momento del enojo no es el más ameno del mundo, pero tampoco me arruina la vida enojarme. No hablo de vivir enojado, hablo de enojarse. Hablo de que alguien te mintió, y te enojaste. Un rato, y después seguís siendo feliz. Alguien te robó, y te enojaste, momentáneo, después seguís siendo feliz. Alguien hizo algo mal, y me enojé, por eso, solo por eso; el resto de mi vida sigue en armonía. Y al menos en una armonía donde las cosas que están mal me hacen enojar.

Para mí entonces, la idea de vivir sin enojarse pueden ser dos cosas. Una: la idea de que el mundo está lo suficiente bien para que nada deba molestarnos. ¿Por qué enojarte si no hay guerras, hambre, indigencia, corrupción, violencia? Si el mundo estuviera mal, te entiendo, pero realmente todo está lo suficiente bien para que no te enojes por nada, para que la vida te sonría. Ay ay ay. Cómo no enojarme. La otra, como dije: la idea de que enojarnos nos hace infelices. Yo siento que sería tremendamente infeliz si nada me enojara. Es más, me asustaría vivir en una felicidad basada en que nada me enoja. Prefiero toda la vida la felicidad de que las cosas buenas que me pasan son más (en cantidad o importancia) que las que me hacen enojar.

Te levantas a la mañana, te subís a un taxi y el tipo maneja de dos mil por hora y no respeta una sola ley de tránsito. No se enojen. Llegas al trabajo y el informe que tenía que estar listo para hoy, no va a estar. Tampoco te enojes. Tu mujer te engaña. No te enojes. Tu hijo reprobó todas sus materias. No te enojes. Te chocaron el auto. No te enojes. Ves en la tele un informe sobre la trata de personas. Tampoco te enojes. Un país en guerra civil. No te enojes. Otro país invadió a otro y murió mucha gente. Tampoco te enojes. Se feliz, no te enojes.

Yo creo que mejor es aprender a vivir con el enojo. Aprender a manejarlo, a lidiar con él. Aprender a no tomar decisiones impulsivas cuando estamos enojados. Aprender a canalizar ese enojo para buscar una solución cuando sea posible. Aprender a seguir viviendo y siendo feliz, después que te enojaste. Y no es tan difícil, si le perdiéramos un poquito el miedo al enojo.

Einstein dijo alguna vez algo como que “el problema del mundo no es la gente mala sino la gente buena que no hace nada al respecto“. Ya les dije que no pretendo en este blog decir lo que queda lindo o lo que tengo que decir, me aburre.

Yo les digo: enójense. Enójense cada vez que vean maldad, mediocridad, ineficiencia. Enójense lo justo y necesario para no pasar por este mundo para aceptar así como así cada cosa que esta mal, y al mismo tiempo, no alterar su felicidad. Y a mí, si un día me ven enojado, quédense tranquilos, soy feliz y si no quieren que me enoje más, no me pidan que “no me enoje”.

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9 comentarios para Basura en colores: si no querés que me enoje, no me digas “no te enojes”

  1. 

    Creo que “lo justo y necesario” es la clave. Las personas dicen “no te enojes” porque piensan que el enojo va a ser desproporcionado, no va a ser “justo y necesario” sino que será la antesala a perder los papeles y actuar irracionalmente. Y creo que no les falta razón. Desafortunadamente, no todos manejan el enojo de la misma forma. Hay quienes saben controlar su enojo (“lo justo y necesario”) pero hay otros que aún no pueden con esa emoción. El temor se dirige a que sea una situación del segundo tipo. En todo caso, es necesario esperar a que el enojo, tal vez incluso el “justo y necesario”, pase para decidir qué hacer con la situación que nos hizo enojar, especialmente si es del tipo “mi esposa me engañó”, cosas mayores que requieren de respuestas más complejas que el impulso que sintamos en ese momento.

    • 

      Coincido. De hecho, creo que muchos no saben controlarla porque nosotros mismos nos alimentamos de la idea de que el enojo da temor, y entonces ante el temor del otro uno pierde el control y se hace todo más difícil. Es tareas de todos aprender a no pasarnos de la raya y controlarlo.

  2. 

    Iba a leer el post… Hasta que vi ese meme tan, pero TAN mal usado, que me decepcioné :/

  3. 
    PanchoRizo (@ElpanchoRifa) 3 septiembre 2013 en 14:41

    No concuerdo contigo del todo. Yo solía enojarme mucho y me di cuenta que me traía muchos problemas con las personas. Tomé la decisión de tomar las cosas de manera mas tranquila. Ya no suelo enojarme, suelo decepcionarme de las personas, de las situaciones. Y justo como lo dices, me decepciono por un momento y después uso la cabeza para poder cambiar la situación o la relación con esa persona que me causa dicha decepción. El enojo es un sentimiento negativo y al ser negativo, no es placentero sentirlo.

    • 

      En ningún momento dije que el enojo era placentero pero, ¿acaso la decepción que planteas como alternativa lo es? No se trata de buscar sentimientos placenteros, sino legítimos. Y aprender a sostenerlos y hacer que duren lo menos posible. Al menos, así lo veo yo. 😉

  4. 

    Me gusta la idea, la comparto. Llevandolo al ambito laboral, creo que muchas veces uno insiste con los buenos terminos y sin enojarse con una idea o una tarea, y cuando las personas que uno tiene a cargo siguen repitiendo errores o no hacen las cosas que deberían o como deberían uno tiende a enojarse… lo peor de todo es que muchas veces ese enojo es utilizado como “excusa” o “pretexto” para no terminar de entender el concepto o la idea por la cual te enojaste, se entiende? Obviamente esto siempre debe ser equilibrado, uno no puede vivir diciendo las cosas enojado ni confundir enojo con maltrato. Abrazo queridooo!!!

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  1. Mi discapacidad: no hablar con idiotas « Un Mundo (no tan) Binario - diciembre 17, 2013

    […] dije alguna vez, no me molesta enojarme, puedo estar enojado y ser feliz; creo que lo mejor es poder tener estas diferencias, manifestar nuestras opiniones y en el fondo de […]

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