El viajar es un placer… cuando es por placer

Seba Bortnik —  11 septiembre 2013 — 3 comentarios

Viajo por trabajo. Bastante. Desde el año 2008 que hago viajes por laburo y desde el 2009, que entré a ESET, es parte fundamental de mi trabajo, la oficina de ESET en Buenos Aires es para todo Latinoamérica así que desde Tijuana hasta Usuahia cubrimos todo el territorio y así he tenido la oportunidad de viajar por casi todos los países de la región par dar charlas. Hay una vieja canción para niños en Argentina (si mal no recuerdo de Pipo Pescador) que dice que “el viajar es un placer“, y generalmente cuando cuento que viajo por trabajo la charla deriva en el “privilegio” o “la suerte” que implica poder conocer el mundo y no tener que pagar los pasajes. Sin embargo, después de cinco años, vale destacar que viajar por trabajo implica situaciones que no siempre son tan placenteras. Recuerdo cuando entré a trabajar, en mis primeros días, quién era mi jefe me dijo algo así como “qué bueno que entraste, así voy a poder viajar menos“, y yo recuerdo pensar por adentro mío, “qué salame, si viajar es hermoso y es una de las cosas que me motivó a tomar este trabajo“. Ahora, cinco años después, lo entiendo.

Estos años no he estado afuera menos de 8 semanas al año, llegué a realizar 19 viajes en el año 2011, lo que significa que estuve afuera más o menos cuatro meses, un tercio del año no estuve en mi casa. Sin ir más lejos, esta semana que ando de viaje, desde que sali de casa hasta mi vuelta, transcurrirán seis noches, de las cuales pasaré tres en hoteles (en dos ciudades distintas) y tres arriba del avión. ¿El viajar es un placer? Si es un placer, por momentos es muy cansador.

En estos años me ha tocado ausentarme a cumpleaños de mi familia y mi novia, también a aniversarios con mi pareja, entre otras situaciones. También muchas veces uno sale de viaje y alguien de tu familia te necesita, se enferma, está mal, y uno no puede estar ahí para acompañar. Todavía recuerdo el peor viaje, hace unos años falleció el viejo de mi mejor amigo cuando yo estaba de viaje, todavía recuerdo el día del sepelio, yo estaba en El Salvador, en el Sheraton sin ir más lejos, y no podía parar de pensar que no quería estar ahí, que tenía que estar al lado de mi amigo, fue probablemente uno de los viajes más tristes.

Foto vía Flickr (jakematesdesign)

Foto vía Flickr (jakematesdesign)

Conozco muchas personas que han tenido problemas con amigos, familia y pareja por viajar tanto. Muchas veces no es fácil llevarlo.

Personalmente, creo que viajar sigue siendo un placer, pero uno debe intentar controlar y manejar estas situaciones para que no se convierta en algo tedioso. A la larga, no es fácil sostener un ritmo de viajes intenso durante muchos años y uno debe hacer determinados esfuerzos anímicos y de otro tipo para que no afecte tanto su vida.

Viajar por trabajo es algo fantástico al principio, pero uno tiene que ser consciente de lo que se viene, uno tiene que tomar la decisión de forma consciente. Como decía, no es mi intención ser aguafiestas con este post, si volviera el tiempo atrás, volvería a viajar. De hecho, elijo seguir viajando por trabajo. Pero sí quería desmitificar esta idea de que cuando uno viaja por trabajo es lo mismo que irse de vacaciones. No lo es. Es muy distinto, y vale la pena aclararlo.

Si tienen una oferta de trabajo que incluya viajar, piensenlo bien, hablenlo con su familia y seres queridos, no tomen la decisión solos porque ellos probablemente también deban hacer sus esfuerzos para acompañarlos. Y sigan leyendo el blog, porque este post es solo para esto, pero ya comenzaré a contar otras aventuras del viajar y muchos de los aspectos positivos (que no son pocos).

Con todo esto, y a pesar de todo esto, sigo disfrutando de viajar, especialmente cuando no lo hago con tanta frecuencia; y de hecho todavía no me imagino un trabajo donde no tenga que viajar.

Y así será, me seguiré quejando mientras siga viajando y algún día, cuando me toque trabajar sin viajar, me quejaré de lo que extraño viajar.

PD. Mi amigo @ignaciosb, que viaja muucho más que yo, tiene su blog Homo Avionus contando un poco las aventuras y desventuras de tanto viajar, se recomienda. 🙂

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3 comentarios para El viajar es un placer… cuando es por placer

  1. 

    Asking questions are truly fastidious thing if you are not
    understanding something completely, but this paragraph gives good understanding even.

Trackbacks y pingbacks:

  1. Un Homo Avionus, Living in Airports | El Blog de Ignacio Sb - enero 8, 2014

    […] Una característica interesante de los Homo Avionus es que de alguna manera se encuentran y comparten historias. Varios colegas y compañeros de trabajo también se consideran un Homo Avionus, algunos de ellos incluso viajan más que yo, como MaxCantis, Holesec o SebaBortnik. […]

  2. El viajar es un placer… que se saborea con jamón ibérico « Un Mundo (no tan) Binario - octubre 1, 2013

    […] como el otro día les contaba que viajar no siempre es un placer, debo confesar que hay un factor clave para que sí lo sea: comer bien. Viajar por el mundo es […]

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